miércoles, 23 de febrero de 2011

Máquina y Cuerpo sin Organos (CsO)

3 comentarios:

adriana dijo...

hola, logré entrar!!!! gracias javi.
está pechocho!
abrazos
adriana

javier rey dijo...

Terminé el capítulo del Antiedipo y voy a tratar de resumir lo que entendí. Igual para CsO le estoy por entrar al capítulo "cómo hacerse de un CsO" de "Mil Mesetas". El capítulo del antiedipo es recomplejo. Yo tomé para el resúmen solo lo que refiere a las síntesis del inconciente. Es decir a los tres tipos de producción. Y no me mate mucho con los palos a Edipo

El inconciente es productor de deseo. El psicoanálisis iba por buen camino. Pero después se centró en el Yo. Esa instancia reguladora, conciliadora y encascolada entre el mandato paterno (Superyo) y lo pulsional (Ello). Esta producción se da en tres síntesis.
1) La primera síntesis(Mundo de acciones y pasiones). La del acoplamiento maquínico. La de los términos conectivos (y,y,y,y). El deseo se produce en el acoplamiento de máquinas reales. Las máquinas son binarias, es decir, por un lado producen un flujo y lo trasmiten y por otro lado toman flujo y lo cortan, seleccionan. El flujo es contínuo (hylé) y no deja de serlo aunque sea cortado por la máquina. O sea que tenemos una preciosa juguera Moulinex, la cual por un lado recibe un flujo, lo corta y procesa y transforma parte de ese flujo en flujo de registro (Ojo con pensar en frutas! La fruta no es el flujo). Conectivos por el acoplamiento: Mano y fruta y juguera y vaso y boca y ... Todo ese acoplamiento es lo que produce producción de deseo.
2)Síntesis de Registro (Mundo de distribuciones y localizaciones). El registro se da sobre una superficie y al flujo de registro se le llama Numen.
El flujo que chorrea sobre el "Socius" solo puede ser aceptado por este en tanto sea codificado, aunque sea momentaneamente. El qué pase con el código depende del tipo de máquina que se produzca entre las máquinas deseantes y el socius (máquina territorial primitiva de codificación simple, máquina despótica basada en sobrecodificaciones las cuales forman una especie de muralla china, la máquina capitalista la cual decodifica lo flujos en flujo capital (lo entendería como recodificación si no fuera porque el capital no es un código sino un flujo en sí mismo)). El código aquí se acerca a un lenguaje (al contrario del que se inscribe en el CsO el cual es más una jerga por su polivocidad).
Síntesis disyuntiva por las durezas del código que no aceptan las superposiciones. El código nos dice: o es pelo o es uñas o es piel o es...
Sobre el CsO también hay un registro pero difiere del socius en la polivocidad del código. Acá es donde coincido con Andrés G. en que se parece a una huella mnémica. En el libro dice que este registro nos dice qué flujo cortar, donde cortarlo, cómo y de qué modo, etc. Pero este registro tiene, para mí, algo más importante y es que parte de ese flujo se transforma en flujo de consumo o residual (Voluptas).

javier rey dijo...

3)Síntesis de consumo y subjetivación (mundo de los sujetos anexados a dolores y voluptuosidades). Síntesis conjuntiva, del "Claro! Entonces era eso!". Las máquinas deseantes y el CsO en un principio se repelen produciendo una máquina paranoica, luego hay una atracción en el afán de organizar ese CsO, hay un enganche de las máquinas deseantes al CsO formando lo que Deleuze y Guattari llaman la máquina milagrosa. Recordemos que fue Dios quien puso orden al cuerpo lleno sin órganos del universo. Dicen "El CsO no es Dios, sino todo lo contrario. Sin embargo, es divina la energía que le recorre, cuando atrae a toda la producción y le sirve de supeficie encantada y milagrosa, inscribiéndola en todas sus disyunciones. Esta ida y vuelta cíclica entre la maquina paranoica y la milagrosa se sintetiza en la máquina Célibe. La máquina célibe es definida por Duchamp en una obra que se llamo el Gran Vidrio en forma de protesta por el arte autosatisfactorio, masturbatorio, el cual no produce nada más que su autodeterminación. Otra etimología de célibe es también de algo mutilado, cortado. Tomé estas dos definiciones porque la Voluptas es tomada como algo residual, un resto de energía, que no produce nada más que un "extraño sujeto" a su alrededor. O sea que es de autodeterminación, la satisfacción es la autodeterminación. El sujeto producido por el acoplamiento "mano y frutas y juguera y vaso y boca" no es jugo de frutas, ni Javier. Es un sujeto que podría definirse como ""mi" boca de ese momento entrando en contacto con aquel jugo". Sujeto que desaparece tan rápido como el rastro que deja un palo al pasar por el agua. Se entiende entonces por qué síntesis conjuntiva: "Esto soy yo!" producto de las conexiones y disyunciones.
Termino con esta conclusión del Antiedipo "La máquina deseante no es una metáfora; es lo que corta y es cortado según estos tres modos. El primer modo remite a la síntesis conectiva y moviliza a la libido como energía de extracción. El segundo remite a la síntesis disyuntiva y moviliza el Numen como energía de separación. El tercero remite a la síntesis conjuntiva y moviliza la Voluptas como energía residual. Bajo estos tres aspectos, el proceso de la producción deseante es simultáneamente producción de producción, producción de registro, producción de consumo. Extraer, separar, "dar restos", es producir y efectuar las operaciones reales del deseo".

bueno, nos vemos
abrazo